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Carne vegetal creada mediante impresión 3D

En los últimos años la elaboración de sustitutos de la carne tiene cada vez mayor presencia en la industria alimentaria, y cada nueva empresa creada para fabricar productos alimenticios cruelty free es más original que la anterior. A los productos veganos de empresas que imitan la carne a la perfección, como los famosos ejemplos de las marcas Fry’s, Linda McCartney, Moving Mountains o Beyond Meat, hay que sumar la nueva carne vegana creada por impresión 3D.

Lo más importante es que esta alternativa a la carne se compone únicamente de ingredientes vegetales, pero imita la textura real, que como ya se sabe, es lo más difícil de conseguir. Su creador nació en Milán hace 31 años, y es un experto en biomedicina e ingeniería de tejidos. En el pasado, investigó en la Universidad de Granada y en el University College de Londres, aunque actualmente se halla en la Universitat Politècnica de Catalunya con una beca Juan de la Cierva. Por ello, es en Barcelona donde se ha creado por primera vez esta alternativa a la carne, impresa en 3D.

Giuseppe Scionti es el nombre de este investigador, que ha desarrollado una carne sintética impresa en tres dimensiones que imita la textura de la carne de vaca y de pollo. Todo el proyecto fue fruto de la casualidad, ya que se le ocurrió a raíz de un comentario fortuito de sus compañeros, cuando se encontraba trabajando en la UPC. Al crear un prototipo de implante de oreja humana, uno de ellos comentó que “la textura parecía auténtica”. Por ello, el investigador italiano pensó que si las impresoras 3D podían imitar tejidos humanos también podrían imitar a la perfección tejidos de otros animales.

Carne vegana de Nova Meat

En el proceso de impresión una boquilla deposita un hilo de biomaterial con movimientos rectilíneos. Se desplaza a 3 centímetros por segundo y tarda entre 30 y 50 minutos en crear una pieza de 100 gramos. Por ahora imprimir 100 gramos de carne vegetal cuesta dos euros, aunque cuando su producción sea de manera industrial, se prevé que costará menos.

La aprobación de las autoridades sanitarias para su consumo no requiere de un proceso complejo, pues se usan productos vegetales ya aprobados para su comercialización.

Además de imitar la textura, es importante hacer hincapié en las propiedades alimentarias del producto, ya que tiene un alto contenido proteico procedente del arroz, guisantes y/o fibras de algas. En este sentido, la empresa no solo busca que el filete se parezca visualmente a un filete convencional o tenga un sabor similar sino que, además, su aporte nutricional sea igual o superior al de cualquier producto cárnico.

Los creadores del producto ya tienen planes para que pueda fabricarse masivamente, para ello, buscan abaratar costos y reemplazar la impresora que están utilizando actualmente por una máquina industrial. Los creadores, a través de la StartUp Nova Meat, buscan contribuir con el medio ambiente ofreciendo a las personas una alternativa al consumo de carne.